Llego el tiempo de navegar , ya las vacaciones son historia y tengo que reunirme nuevamente con toda esta pila de marineros que a veces me sacan de quicio, al igual me hace sentir bien de verlos de nuevo, ya que son mi familia laboral y los respeto de corazón.
El primer día de navegación; todos contentos de estar nuevamente juntos, hablando de sus experiencias vividas en sus vacaciones y como lo han pasado. Se vive un día completamente armonioso lleno de buenas vibras para enfrentar la dura faena que nos tocara en los próximos días y que realmente será dura, por que esta vez vamos al bacalao en las afueras de Mozambique.
El segundo día es distinto, ya que se empieza a preparar las maniobras ( sistema de muertos o pequeñas anclas que sirve para la calada) los otros personajes de esta tripulación se encuentran en sus puesto de preparación del material, donde tienen que armar aparejos de pesca para el reemplazo de los que están deteriorados por el sobo de innumeradas ocupaciones.
Al paso de los días ya el cuerpo se iba acostumbrando al ritmo de trabajo, claro! que no será lo mismo cuanto lleguemos a la zona de caladero y empecemos a pescar, porque desde allí nuestras penurias serán de agujetas y cansancio.
La verdad que siempre quise ser un navegante lo llevo en mi sangre, ya que mi padre era pescador y abuelos. Un día mi padre me dijo: (lo recuerdo como si fuera ayer) hijo espero que nunca trabajes en lo mismo que hago yo, por que se sufre demasiado y además puedes perder la vida de un día para otro y no quiero esto para ti y yo le decía: si estamos para morir en algo que realmente me gusta, será por obra de dios si es así.
Al transcurso de la navegación hemos tenido unos serios problemas con el tiempo, ya que no ha sido favorable y por ende hemos tenido que capear el mal tiempo en unos fondeaderos del sector de pesca, ya llevamos varios días tratando de aguantar y los marineros se están poniendo nerviosos, por que cada día se empeora más y más. Yo por mi parte me encuentro tranquilo, estoy en un barco que tiene un buen calado y goza de una muy buena estabilidad, además confío plenamente en la sabiduría de nuestro capitán para poder salir adelante de este enfurecido tiempo.
Al día siguiente no a mermado el tiempo, sigue en las mismas condiciones. Llega el contramaestre a buscar voluntarios para ir a trincar unas bollas que se habían soltado, y eso no era todo, si no que también el bote zodiac, por el fuerte oleaje lo había tirado arriba de pulpito, vaya dije,” ya me imagino lo fuerte que debe de ser que tire el zodiac al pulpito”. Yo me ofrecí para esta osada acción y cuatro mas, el movimiento era increíble casi no nos manteníamos en pies se veían las enormes olas que pasaban sin ningún respeto, hasta el mismo del castillo y encima de la cubierta. A gatas llegamos al pulpito a rescatar nuestro bote y volver a ponerlo en su sitio, que no fue nada fácil, tuvimos que mandar a pedir tres marinos más para esta maniobra, ya que ellos se encargaron de recibir el bote, nosotros tratando de bajarlo con mucha cautela, ocupando unos cabos ( cordel para amarrar) para dicha acción. Al tener todo trincado (amarrado) pudimos entrar a los interiores del barco con el agradecimiento del contramaestre de haber cumplido muy bien el trabajo y mejor aun que nadie sufrió ningún accidente. Me imagino como será esta marea (tiempo completo de pesca) si ya nos tocó esta aventurita uffff estoy viendo mas adelante.
Después de una gran tempestad viene la calma y como quien dice ALZA!!! arriba marinero que la mar esta como leche y esos bacalao nos esperan !!!…. Con eso me dijo todo y así nos preparamos para llegar al punto de calada y tirar al agua nuestros aparejos que incluso estaban esperando listos para……
Llega la hora todos listos en sus puestos de combate (como decimos nosotros) el patrón de pesca manda la orden al contramaestre de “baliza al agua”, todos atentos con la maniobra, ya que al primer momento de cruce de cala o retenida (cordel, cabo), se tendrá que cortar o desenredar en un lapso de segundos mientras va saliendo la cala determinada. Al paso de los minutos se vivía la tensión de los marineros para que todo salga bien y no suceda ningún tipo de lío en el aparejo… en esos momentos se me vino a la cabeza lo triste que seria llegar a viejo y perder estos momento de tensión que en solo pensar me hace vibrar de felicidad…………Al terminar toda la maniobra de calada, no hubieron mayores problemas que un par de aparejos enredados sin nada mas que preocuparse. Ahora si llego la hora de la verdad se dijo, ya no pararemos hasta llenar las bodegas y para eso tendremos que estar uno dos meses de duro castigo para el cuerpo; yo le dije: será así compañero, ya que a esto hemos venido.
Al paso del tiempo la marea se iba acortando, ya que le hemos pegado al hueso y no paraba de subir pescado (los de factoría “polillas” son otros personajes que están encargados de cortar, destripar, limpiar y congelar el bacalao y estaban hasta el cuello con tanto pescado, no sabían que hacer con la enorme cantidad de estos bicharracos que caían y caían sin parar), hasta que un día la retenida (la que trae el aparejo) venia tan pesada que en un instante se pensó que estaba prendido por culpa de las rocas submarinas o era un cardumen de bacalaos de gran tamaño, pero no es así; subía y subía, pero lentamente. En un lapso de tiempo no mejoraba la situación hasta que de pronto sale una tremenda cola de cachalote que nos quedamos perplejitos con la impactante criatura que yacía al costado del barco. No se movía, como venia completamente enredada por la retenida dudo que se pueda mover y lo otro era tratar de desenredar a este enorme bicharraco.
Contramaestre, tripulantes y una gran maniobra de expertos marineros logramos desenredar al pobre cachalote, pero fue demasiado tarde no pudimos trabajar demasiado rápido para salvarle la vida, ya que las condiciones no lo ameritaron como nosotros pensábamos.
Después de este gran incidente a bordo del chomapi maru todos volvimos a nuestros puestos de trabajo a cumplir con nuestras obligaciones.
Llega el último día de calada y todos estábamos contentos, por que hemos cumplido con la marea y sabíamos que pronto estaríamos en puerto tomándonos unas cervecitas bien merecidas por la gran labor cumplida, también pensaba en mi familia y quería saber como estaban después de mucho tiempo.
Al día siguiente llega la hora de levantar el aparejo, los tripulantes se dirigen a sus puestos de trabajo, pero con muchas ganas de que termine pronto la virada y partir con rumbo a puerto. Este gran día paso normalmente para nosotros, típico lo rutinario, pero si hablamos de los polillas, estos no han parado desde ayer, ya llevan mas de 45 hrs. trabajando sin descanso, excepto cuando tienen que comer. Estos tipos si la sufren cuando hay pescado, pero cuando no hay se tiran las bolas, así que no tienen que chillar.
Bueno el día ha terminado se empieza hacer aseo, trincar todas las maniobras que se han ocupado en la marea y finiquitar todos los detalles por que al otro día tenemos que pintar el barco (interiormente).
Ya todo terminado podremos decir que realmente jugar en la mar es divertido pero trabajarla es muy peligroso, así que siempre pensar en la siguiente marea que me queda, ya que va hacer de nuevas aventuras y anécdotas para contar. Hasta la otra

muy buena experiencia es sierto lo duro que es el trabajo abordo, yo lo se porque estube embarcado trabajando en pesca chile en el CHOMAPI MARU tambien era del team factoria....cuando sale pescado se trabaja duro, pero cuando no sale no se trabaja casi nada.
es una muy linda experiencia navegar por los mares en busca de tan cotisado pez (bacalao). pero tambien una muy peligrosa.
saludos al tito cerpa contramaestre de factoria del B/F CHOMAPI MERU.
Hace muchos años me encontraba embarcado en el CHOMAPI, como engrasador. Este barco pertenecia a la compañia Viuda de Constantino Freire, con base en Bouza al lado de Vigo. Las oficinas de esta compañia estaba situada el la calle Camino de la raposa, no me acuerdo el numero.Estaba cerca de la fabrica de conserva MIAU. Recuerdo que me contrato un tal Rodrigo, hijo de la dueña de la compañia. Esre tal Rodrigo fue presidente de los armadores de pesca pasando el tiempo. Quiero saber si este barco del que habla uste es el mismo que en aquella epoca se llamaba CHOMAPI. Uno de los engrasadores se llamaba Bernardo. El barco lo mandaba un patron de gran altura, que en los ratos libres hacia pipas de madera para el vino. Si servi como referencia, me llamaban Madrid.
Hace muchos años me encontraba embarcado en el CHOMAPI, como engrasador. Este barco pertenecia a la compañia Viuda de Constantino Freire, con base en Bouza al lado de Vigo. Las oficinas de esta compañia estaba situada el la calle Camino de la raposa, no me acuerdo el numero.Estaba cerca de la fabrica de conserva MIAU. Recuerdo que me contrato un tal Rodrigo, hijo de la dueña de la compañia. Esre tal Rodrigo fue presidente de los armadores de pesca pasando el tiempo. Quiero saber si este barco del que habla uste es el mismo que en aquella epoca se llamaba CHOMAPI. Uno de los engrasadores se llamaba Bernardo. El barco lo mandaba un patron de gran altura, que en los ratos libres hacia pipas de madera para el vino. Si servi como referencia, me llamaban Madrid.
la verdad que fue transladado a chile donde cumple como pesquero de merluza, ya hace mucho tiempo q deje el barco y me dedico a otras actividades. Aunque ya eh laborado en la merluza, es igual veramente.
SI quiere alguna informacion se comunica a este mail titopule@hotmail.com